domingo, 13 de mayo de 2018

El miedo

Le pusimos nombre al miedo
y su rostro se volvió aterrador,
dibujamos con nuestra propia sombra
los límites de la locura
dejando que cordura y sueño
se encogieran hasta el mínimo
y quebrando el espanto
en el crujido de los goznes de nuestros pasos.

Desde que oí su nombre
me persigue en las pesadillas
y cuando camino en duermevela
pensando si a mí también me acecha
o la suerte habrá logrado ocultarme.

Un latido desacompasado
es lo que suena cada vez que te recuerdo,
tan pequeña, tan frágil,
tú que habías sido la más fuerte.
Los héroes envejecen y mueren,
eso aprendí demasiado pronto
pero no estábamos listos para que recogieran tu cosecha
aunque nosotros habíamos abonado el campo.

Darles nombre a los fantasmas
los convierte en feroces monstruos
de fauces eternas.
Darle nombre
fue el comienzo de la caída.

lunes, 2 de abril de 2018

A todos los perros apaleados

Eres más fuerte
de lo que piensas.
Eres más fuerte
de lo que crees.
Aunque las palabras hayan podido debilitarte
eres el rugido que temen los hombres,
la tempestad sobre el mar en calma,
la furia del viento que agita los árboles.
Llora, grita, golpea el mundo hasta sus cimientos
y crea uno nuevo si hace falta.
Sé tu propio ídolo en su pedestal,
pero recuerda que hay más que te acompañan.
Eres más fuerte,
eres más libre,
pero, sobre todo,
no estás sola.

Voices

Antes mi voz era fuerte y quebrada,
serena y violenta,
ahora un susurro tímido
hace presencia en mis labios.
Te echo de menos,
a qué páramos o a qué playas has llegado,
quién te hizo huir de mi boca,
por qué me has dejado inerme...

All the monsters who live inside me

Todos los monstruos que me habitan
gritan con sus voces silenciosas
rasgando ese tímido velo
que separa el orden de la locura.
El miedo que me atenaza
se asienta en mi cabeza
extendiendo sus garras como si estuviera en su casa,
su sombra se muestra
como un habitante de la realidad
ante el tedio de un domingo inútil.
La presión se hace mayor,
punza mi cerebro en las partes correctas,
los ojos ceden ante los párpados
aunque el sueño no me venza,
David llama al espacio desde una voz femenina,
el vómito se agolpa a mi garganta
pero es el fantasma del temor,
un espíritu que no ha sido convocado.
Hace frío y la piel arde.
Espero que podáis encontrarme entre tanto bosque.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Someone like me

Como el perro apaleado
al que ya no le duele
herida sobre herida
los golpes se sienten
culpas

propias

desgastes de la propia piel
que ya quema
llagas tatuadas en lo más íntimo
allí donde los miedos se ocultan
donde se esconden los sueños culpables
la alfombra bajo la que duerme
el polvo y nuestra propia suciedad

No se ve
porque por dentro corren los ríos
la sangre se estanca
la garganta emudece
por las raíces del temor

cristal y agua
cielo y frío

os echo de menos
a los que supisteis calmar mis aguas
con una palabra basta
un gesto

pero ya no estáis
echasteis a volar muy lejos
y yo me quedé en tierra
varada en el peso de mis monstruos
lejos de la luz
lejos del calor
que los alimenta
y me debilita

sábado, 4 de noviembre de 2017

Negatividad sobre mi cabeza

A veces no puedo evitar
que los pájaros negros
sobrevuelen mi cabeza
o que los pies se me hundan
en el barro que han forrado mis lágrimas.
Esos viejos cuervos
conocen mis puntos débiles
y atacan las heridas abiertas
antes de que sangren.
Tal vez me quedé en el camino
y esto sea ilusión transitoria,
un engaño vil de mi mente
que se burla de la peor forma.
A veces
cuando graznan tan fuerte
que me apuñalan los oídos
y mi sangre herida hierve,
solo deseo tener unas alas
que me permitan volar.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Ain't

Quisiera acaparar las palabras
que en lugar de alzarme
me hacen más pequeña
y que se escaparon de labios
que no supieron maldecir ni escupir sombras negras

dijisteis que soy la playa
cuando yo me veo escondida en la arena
que inmensa es mi luz
aunque las dentelladas siento arrastrarme
que mis pasos mis manos mis latidos
son los de un gigante
y yo aquí, hundida en mi mismidad

Quisiera atesorar cada sonido
que se ha llevado el viento
por si leyendo cada día una letra
empiezo a creerlo

Bruit

Varada en la tubería
oscurecida en su todo
así
llena de aquello que no se nombra
aletargada en la sombra alargada de un sueño
que agita los miembros
y no es sino hielo y escarcha

Atascada
sedienta de todo
ardiente de nada
así

se la encontraron un día
secas las lágrimas
de tanto llorar

huecos los ojos
la sonrisa mueca

esperpento de vida
una palabra era bastante

sábado, 9 de septiembre de 2017

9 de septiembre

Me obligo a recordarte
cada nueve de septiembre
con la misma alegría con la que volvíamos al colegio
con esos ojos de orgullo
con esa sonrisa sincera
con ese amor que desprendía cada poro de tu pecosa piel.

Me obligo a recordarte hoy
nueve de septiembre
porque el mundo ganó un poquito
dentro de la inmensidad de una playa del tiempo

Me obligo a recordarte
por ver si esa fuerza
llega un día a atravesar mis recuerdos
y llega al fondo de los hombres

Me obligo a recordarte
porque no mereces el olvido
porque no me importa perder tu comida favorita
o la primera canción que escuchaste
pero no me permito dejar marchar
las horas aprendiendo juntas en el salón
las tardes en el parque
los lenguajes aprendidos
las luchas ganadas
y la batalla perdida

Me obligo a recordarte
porque soy más cuarta que primera
y porque siendo últimas
alcanzamos la cima juntas
aunque las manos fueran invisibles

domingo, 3 de septiembre de 2017

Cristales rotos

No sabíais
que con vuestras palabras cavábais una fosa,
que no son inocentes los nombres
y que un silencio
puede dejar mayores heridas que un disparo.

Hay quien os llamará inconscientes,
mientras vosotros olvidáis que
una vez
existimos,
pero vuestras huellas aún impregnan nuestras heridas
y el dolor cae dentro lejos de la vista.

A algunos os ha aplastado la vida,
y nuestra parte vengativa sonríe ante vuestro desvelo;
otros prosperasteis
y tan sólo esperamos que,
como la genética traicionera,
sufráis en las carnes de vuestra sangre
el pecado que cometisteis.
Sólo así, viendo que nunca se avanza,
que la muda nueva queda ajada,
que las cicatrices supuran
aun cuando llevan años cerradas,
podréis comprender el alcance de los daños
y que el pago nunca es suficiente
por los platos rotos.

A veces quisimos tocar el cielo

A veces quisimos tocar el cielo
aunque los brazos no alcanzaban
ni para tocar las nubes
pero nosotros
-niños estúpidos-
sentíamos aquellas gasas etéreas rozándonos las yemas.

Aún miro con los ojos entornados
como cuando el sol te hiere las pupilas
ese pretérito de infancia
y ayer me descubrí, sin saberlo,
alzando los brazos
como el águila que está aprendiendo a volar.

viernes, 25 de agosto de 2017

Canción de cuna para dormir a los monstruos

Eres fuerte
Eres valiente
El camino es largo

Pienso en mi cuerpo
frágil como la rama seca
que alberga
sin embargo
rica savia fluyendo libre

y el palpitar
tum-tum tum-tum
se acelera

Cierra los ojos
Eres fuerte
Eres valiente
El camino es largo

Veo los ojos sombríos
las huesudas manos
las pesadillas de mis noches
arremolinándose como el viento
formando hélices de brujas
atrapándome en su interior

Respira
Cierra los ojos
Eres fuerte
Eres valiente
El camino es largo

La noche es larga y oscura
y los monstruos se agolpan en mi garganta
esperando su turno
agazapados en una mente clara
en el orden la constancia la bravura
la fachada

espero que las puertas resistan
el azote de los sueños

Duerme
Cierra los ojos
Eres fuerte
Eres valiente
El camino es largo

Vacío.

Nada.

espero que las puertas resistan
el azote de los sueños

El camino es largo
Eres valiente
Eres fuerte
Abre los ojos
Despierta

Ad aspera per astra

El mundo nunca será suficiente
para alcanzar todas las cumbres,
para leer todos los libros,
para hablar todas las lenguas,
para amar todos los instantes.

En cada viaje
las montañas me llaman con su canto de sirena
y quisiera que mis piernas pudieran recorrerlas
como el dedo del amante la piel amada.

Las palabras cantan
desde las estanterías que las encierran
insignes melodías
y yo quisiera que mis ojos supieran
todos los pasos que han recorrido.

Mi boca ansía
abrazar cada concepto
pero la lengua es áspera
y el camino duro.

A veces,
sobre todo en estos momentos
en los que una voz ronca me atemoriza
con su oscura luz,
una losa se clava en mi pecho
y me golpea en cada latido
hundiéndose
hundiéndose
como un cuerpo yerto en el barro.

Sé que mis brazos no podrán atrapar la luz
ni la arena mis dedos
pero persigo la fragilidad de un instante
como si fuera a durar para siempre.

jueves, 24 de agosto de 2017

miércoles, 23 de agosto de 2017

Troya mística

Todos hemos tenido quince años
pero a mí la vida me arrastró demasiado pronto
-tal vez tuviera la culpa
saber que la muerte se escondía en cada instante-
y me convertí en poeta,
porque las lágrimas,
la ira, el miedo
o el amor no eran suficientes,
porque debía alimentar al monstruo del vacío
con migajas
para que no me devorase.

Porque debía entretener al monstruo
con señuelos
para que la noche
no nos cubriera a todos para siempre.